CONEXIONES A
INTERNET
Internet es un
conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas. En esta red
de redes, existen muchas tecnologías diferentes comunicándose entre sí, aunque
desde un punto de vista abstracto, o lógico, no haya diferencia entre ellas:
todas están identificadas mediante la correspondiente dirección de red IP.
Sin embargo, desde
el punto de vista práctico conectarnos a Internet usando una red más o menos
evolucionada tecnológicamente tiene consecuencias de muy distinto tipo:
económicas, de tiempo, de eficiencia, etc. Incluso existen, en la práctica,
restricciones físicas al tipo de conexión al que podemos acceder, de modo que
cuando se dispone de varias posibilidades no está de más tener algunos
elementos de juicio para seleccionar la más conveniente.
En esta sección,
proporcionamos información básica sobre los tipos de conexiones disponibles
entre el proveedor de servicios de Internet y los usuarios finales, junto con
algunos tipos que conexión utilizados para implementar redes locales que
después se conectarán a Internet.
Existen múltiples
criterios para clasificar las conexiones a Internet, al menos tantos como tipos
de redes a las que podemos conectar nuestro equipo. Dichas diferencias pueden
encontrarse en el nivel físico y el tipo de tecnología de que se sirven (a
nivel de la capa de enlace).
1. Línea telefónica
1.1) Línea telefónica convencional
1.2) Línea digital
2. Cable
3. Satélite
5. LMDS
6. PLC
7. Telefonía móvil
Hasta hace pocos
años, el sistema más extendido para conectar un equipo doméstico o de oficina a
la Internet consistía en aprovechar la instalación telefónica básica (o Red
Telefónica Básica, RTB).
Puesto que la RTB
transmite las señales de forma analógica, es necesario un sistema para
demodular las señales recibidas por el ordenador de la RTB (es decir, para
convertirlas en señales digitales), y modular o transformar en señales
analógicas las señales digitales que el ordenador quiere que se transmitan por la
red. Estas tareas corren a cargo de un módem que actúa como dispositivo de
enlace entre el ordenador y la red.
La ventaja
principal de la conexión por RTB, y que explica su enorme difusión durante
años, es que no requería la instalación de ninguna infraestructura adicional a
la propia RTB de la que casi todos los hogares y centros de trabajo disponían.
Sin embargo, tenía
una serie de desventajas, como:
§ El
ancho de banda estaba limitado a 56 Kbps, en un único
canal (half-duplex), por lo que cuando el tráfico de Internet
comenzó a evolucionar y algunos servicios como el streaming se convirtieron en
habituales, se puso en evidencia su insuficiencia (por ejemplo, un archivo de 1
MB tardaría, en condiciones óptimas de tráfico en la red, dos minutos y medio en
descargarse).
§ Se
trata de una conexión intermitente; es decir, se establece
la conexión cuando se precisa, llamando a un número de teléfono proporcionado
por el proveedor de servicios, y se mantiene durante el tiempo que se precisa.
Esto, que podría parecer una ventaja, deja de serlo debido a que el tiempo de
conexión es muy alto (unos 20 segundos).
§ La
RTB no soportaba la transmisión simultánea de voz y datos.
Aunque hoy
continúa utilizándose, la RTB ha quedado desplazada por otras conexiones que
ofrecen mayores ventajas.
La Red Digital de
Servicios Integrados (RDSI) nació con la vocación de superar los inconvenientes
de la RTB, lo que sin duda logró en parte.
Se trata de una
línea telefónica, pero digital (en vez de analógica) de extremo a extremo. En
vez de un módem, este tipo de conexión emplea un adaptador de red que traduce
las tramas generadas por la el ordenador a señales digitales de un tipo que la
red está preparada para transmitir.
A nivel físico, la
red requiere un cableado especial (normalmente un cable UTF con conectores
RJ-45 en los extremos), por lo que no puede emplearse la infraestructura
telefónica básica (y esto, naturalmente, encarece su uso).
En cuanto a sus características
técnicas, la RDSI proporciona diversos tipos de acceso, fundamentalmente acceso
básico y primario. La transmisión de señales digitales permite la
diferenciación en canales de la señal que se transmite. Por ejemplo, en el caso
del acceso básico, se dispone de cinco canales de transmisión: 2 canales B full-duplex,
para datos, de 64Kbps cada uno; un canal D, también full-duplex,
pero de 16 Kbps; más dos canales adicionales de señalización y framing, con una
ancho de banda total de 192 Kbps.
El hecho de tener
diversos canales permite, por ejemplo, utilizar uno de ellos para hablar por
teléfono y otro para transmitir datos, superando así una de las deficiencias de
la RTB.
Lo más frecuente
es que existan varios canales más de tipo B (de 23 a 30 según las zonas donde
se implemente), y por tanto se pueden prestar multitud de servicios (fax,
llamada a tres, etc.)
Aunque la RDSI
mejoró sustancialmente la RTB, no llegó a extenderse masivamente debido a la
aparición de otras conexiones más ventajosas.
La ADSL (Asymmetric
Digital Subscriber Line) conjuga las ventajas de la RTB y de la RDSI,
por lo que se convirtió pronto en el tipo de conexión favorito de hogares y
empresas.
La ADSL aprovecha
el cableado de la RTB para la transmisión de voz y datos, que puede hacerse de
forma conjunta (como con la RDSI). Esto se consigue estableciendo tres canales
independientes sobre la misma línea telefónica estándar:
§ Dos
canales de alta velocidad, uno para recibir y otro para enviar datos, y
§ Un
tercer canal para la comunicación normal de voz.
El nombre de
“asimétrica” que lleva la ADSL se debe a que el ancho de banda de cada uno de
los canales de datos es diferente, reflejando el hecho de que la mayor parte
del tráfico entre un usuario y la Internet son descargas de la red.
Desde el punto de
vista tecnológico, la conexión ADSL se implementa aumentando la frecuencia de
las señales que viajan por la red telefónica. Puesto que dichas frecuencias se
atenúan con la distancia recorrida, el ancho de banda máximo teórico (8 Mbps en
sentido red -> usuario) puede verse reducido considerablemente según la
localización del usuario.
Por último
comentar que existen mejoras del ADSL básico, ADSL2 y ADSL2+, que pueden
alcanzar velocidades cercanas a los 24 Mbps / 1,2 Mbps de bajada y subida de
datos, aprovechando más eficientemente el espectro de transmisión del cable de
cobre de la línea telefónica.
Utilizando señales
luminosas en vez de eléctricas es posible codificar una cantidad de información
mucho mayor, jugando con variables como la longitud de onda y la intensidad de
la señal lumínica. La señal luminosa puede transportarse, además, libre de problemas
de ruido que afectan a las ondas electromagnéticas.
La conexión por
cable utiliza un cable de fibra óptica para la transmisión de datos entre
nodos. Desde el nodo hasta el domicilio del usuario final se utiliza un cable
coaxial, que da servicio a muchos usuarios (entre 500 y 2000, típicamente), por
lo que el ancho de banda disponible para cada usuario es variable (depende del
número de usuarios conectados al mismo nodo): suele ir desde los 2 Mbps a los
50 Mbps.
Desde el punto de
vista físico, la red de fibra óptica precisa de una infraestructura nueva y
costosa, lo que explica que aún hoy no esté disponible en todos los lugares.
En los últimos
años, cada vez más compañías están empleando este sistema de transmisión para
distribuir contenidos de Internet o transferir ficheros entre distintas
sucursales. De esta manera, se puede aliviar la congestión existente en las redes
terrestres tradicionales.
El sistema de conexión que generalmente se emplea es un híbrido de satélite y teléfono. Hay que tener instalada una antena parabólica digital, un acceso telefónico a Internet (utilizando un módem RTC, RDSI, ADSL o por cable), una tarjeta receptora para PC, un software específico y una suscripción a un proveedor de satélite. El cibernauta envía sus mensajes de correo electrónico y la petición de las páginas Web, que consume muy poco ancho de banda, mediante un módem tradicional, pero la recepción se produce por una parabólica, ya sean programas informáticos, vídeos o cualquier otro material que ocupe muchos megas. La velocidad de descarga a través del satélite puede situarse en casos óptimos en torno a 400 Kbps.
Las redes
inalámbricas o wireless difieren de todas las vistas
anteriormente en el soporte físico que utilizan para transmitir la
información. Utilizan señales luminosas infrarrojas u ondas de radio, en
lugar de cables, para transmitir la información.
Con tecnología
inalámbrica suele implementarse la red local (LAN) q se conecta mediante un
enrutador a la Internet, y se la conoce con el nombre de WLAN (Wireless LAN).
Para conectar un
equipo a una WLAN es preciso un dispositivo WIFI instalado en nuestro
ordenador, que proporciona una interfaz física y a nivel de enlace entre el
sistema operativo y la red. En el otro extremo existirá un punto de acceso (AP)
que, en el caso de las redes WLAN típicas, está integrado con el enrutador que
da acceso a Internet, normalmente usando una conexión que sí utiliza cableado.
Cuando se utilizan
ondas de radio, éstas utilizan un rango de frecuencias desnormalizadas, o de
uso libre, dentro del cual puede elegirse. Su alcance varía según la frecuencia
utilizada, pero típicamente varía entre los 100 y 300 metros, en ausencia de
obstáculos físicos.
Existe un estándar
inalámbrico, WiMAX, cuyo alcance llega a los 50 Km, que puede alcanzar
velocidades de transmisión superiores a los 70 Mbps y que es capaz de conectar
a 100 usuarios de forma simultánea. Aunque aún no está comercializado su uso,
su implantación obviamente podría competir con el cable en cuanto a ancho de
banda y número de usuarios atendidos.
El LMDS (Local
Multipoint Distribution System) es otro sistema de comunicación
inalámbrico pero que utiliza ondas de radio de alta frecuencia (28 GHz a 40
GHz). Normalmente se utiliza este tipo de conexiones para implementar la red
que conecta al usuario final con la red troncal de comunicaciones, evitando el
cableado.
El LMDS ofrece las
mismas posibilidades en cuanto a servicios que el cable o el satélite, con la
diferencia de que el servicio resulta mucho más rentable (no es necesario
cableado, como con la fibra óptica, ni emplear grandes cantidades de energía
para enviar las señales, como con la conexión satélite).
La tecnología PLC
(Power Line Communications) aprovecha las líneas eléctricas para
transmitir datos a alta velocidad. Como las WLAN, se utiliza en la actualidad
para implementar redes locales, que se conectarían a la Internet mediante algún
otro tipo de conexión.
El principal
obstáculo para el uso de esta tecnología en redes no locales consiste en que la
información codificada en la red eléctrica no puede atravesar los
transformadores de alta tensión, por lo cual requeriría adaptaciones técnicas
muy costosas en éstos.
CONEXIONES PARA
TELÉFONOS MÓVILES
Hablamos de
conexiones para teléfonos móviles (en contraposición a conexiones a través de
teléfonos móviles, en las que el móvil actuaría como módem) para designar el
tipo de tecnologías específicas para acceder a Internet navegando desde el
propio dispositivo móvil.
El
sistema GSM (Global System Mobile) fue el primer sistema
estandarizado en la comunicación de móviles. Se trata de un sistema que emplea
ondas de radio como medio de transmisión (la frecuencia que se acordó
inicialmente fue 900 MHz, aunque se amplió después a 1800 MHz). Hoy en día, el
ancho de banda alcanza los 9,6 Kbps.
GSM establece
conexiones por circuito; es decir, cuando se quiere establecer una comunicación
se reserva la línea (y, por tanto, parte del ancho de banda de que dispone la
operadora para realizar las comunicaciones), y ésta permanece ocupada hasta que
la comunicación se da por finalizada. Una evolución de este sistema consistió
en utilizar, en su lugar, una conexión por paquetes, similar a la que se utiliza
en Internet. Este estándar evolucionado se conoce con el nombre de GPRS (General
Packet Radio Service) y está más orientado (y mejor adaptado) al
tráfico de datos que GSM. Por ejemplo, permite la facturación según la cantidad
de datos enviada y recibida, y no según el tiempo de conexión.
Los sistemas
anteriores se consideran de segunda generación (2G).
El
UMTS (Universal Mobile Telecommunications System) inaugura la
tercera generación de tecnología para móviles (3G). Permite velocidades de
transferencia mucho mayores que GSM y GPRS, llegando hasta los 2 Mbps,
permitiendo así el uso de aplicaciones que hasta ahora parecían imposibles en
un móvil.
Una mejora del UMTS es el HSDPA (High Speed
Downlink Packet Access), que llega a alcanzar los 14 Mbps de velocidad
de transferencia. Existe ya una mejora comercializada de este sistema, HSDPA+,
que permite (teóricamente) llegar a los 80 Mbps de transferencia, si bien ya es
posible conectarse a velocidades superiores a los 21 Mbps en muchos lugares en
España.
Fuente: http://recursostic.educacion.es/usuarios/web/ayudas/54-conexiones-a-internet-bis






